Abordamos miedos, reactividad, ansiedad y agresividad a través de la comprensión del lenguaje canino y técnicas de regulación emocional.
Si tu perro muestra comportamientos que afectan la convivencia o su bienestar, la modificación de conducta es el servicio adecuado. Trabajamos con perros que presentan:
"No hay solución mágica ni ejercicio milagroso. El verdadero cambio de conducta requiere trabajo diario por parte del dueño, no solo sesiones semanales con el educador."
Entendemos que cada perro tiene su historia, sus miedos y su manera de procesar el mundo. Por eso diseñamos un plan de modificación completamente personalizado, basado en:
Recomendamos un mínimo de 4 clases porque entendemos que un único encuentro no puede modificar conductas arraigadas de manera sostenible.
Analizamos la historia del perro, sus detonantes, rutinas y contexto familiar. Establecemos los objetivos del programa.
Introducimos las técnicas específicas para el problema detectado: desensibilización, contracondicionamiento, trabajo de umbral.
Practicamos junto al dueño los ejercicios en situaciones controladas, ajustando la técnica según la respuesta del perro.
Evaluamos los avances, ajustamos el plan y definimos los próximos pasos para continuar el trabajo de forma autónoma.
"Los contacté de urgencia por ladridos excesivos. Aprendí a entender a mis dos perras ansiosas, Syra y Moka. Una de ellas, muy reactiva, aprendió a jugar con otros perros. ¡Un antes y un después!"
"Mariana y David me ayudaron a poder salir a pasear con más confianza con mi perro, a gestionar mejor sus detonantes y poder socializar con el entorno."
No esperes más. Cuanto antes empecemos, más rápido verás los resultados.